UPA Castilla y León advierte sobre la situación crítica del sector apícola regional debido al cúmulo de circunstancias climatológicas negativas en lo que llevamos de año para la producción de flores y por lo tanto para el alimento natural de las abejas.
La falta de alimento viene motivado por la climatología tan adversa para el sector apícola. Y es que la sequía de febrero y marzo, la lluvia junto a las bajas temperaturas de abril y primera quincena de mayo, unido al calor extremo y viento de estos últimos días está provocando que las flores no produzcan, y lo que producen “se lava o se deshidrata”.
La única alternativa que les está quedando a los productores es alimentar a las abejas básicamente con azúcar con agua y vitaminas para aportar el sustento que necesitan, puesto que de lo contrario morirán.
Además, UPA CYL denuncia que debido a esta situación tan delicada se suma el problema de justificar los gastos en alimentación dentro de la intervención sectorial apícola, además de un montón de tramitación burocrática administrativa, entre la que se encuentra un certificado de emergencia climática. UPA recuerda que mientras en otras comunidades autónomas no se exige este certificado, en Castilla y León sí es obligatoria, cuestión ésta que es incongruente puesto que cualquiera que conozca este sector sabe de la situación tan delicada provocada por la climatología en la apicultura.
Nuestra organización recuerda que a la ausencia de floración debido al clima extremo, hay que sumarle otros problemas que están arruinando al sector como por ejemplo la mortandad tan elevada debido a la varroa, y los elevadísimos costes de producción como el gasóleo, además del problema añadido de la comercialización con mieles procedentes de China o Sudamérica que se mezclan y que se vende como si fuera de nuestro país.