El periódico UNIÓN recoge en una de sus páginas lo especial que fue este año la Fiesta Campesina de UGAL-UPA. La 38º edición celebrada en Veguellina de Órbigo el pasado 3 de septiembre fue la primera con la ausencia de nuestro querido Matías. La última fiesta se celebró en 2019 pero la pandemia del Covid obligó a los compañeros de UGAL-UPA a suspenderla temporalmente hasta este año y unos meses después de que nos tocara despedirnos de nuestro amigo y compañero Matías.
Matías, santo y seña de la agricultura y ganadería leonesa, castellana y española. Creador de esta Fiesta Campesina, defensor de la imponente labor de los agricultores y ganaderos como productores de alimentos, e impulsor de numerosos proyectos y mejoras para el campo de León sigue estando muy presente entre todos nosotros. Con la celebración de la Fiesta de este año se ha demostrado. Lo que él empezó sigue en marcha y cobran más sentido que nunca todos sus logros y sus iniciativas, entre ellas este encuentro festivo anual que a modo de preámbulo de la nueva campaña agraria ya se ha iniciado.

Por eso, la Fiesta Campesina de este año y a partir de ahora para siempre, seguirá siendo un homenaje en toda regla para él, para quien la creó y para quien “nunca dejó lo que empezó” como él mismo decía y que recordó nuestra secretaria general de UGAL-UPA, Sonia Castro. En definitiva, para quien repetía una y otra vez en todos los foros y lugares donde asistía, que lo más importante “era dignificar a los agricultores, a los ganaderos y a los pueblos” también con la celebración de esta Fiesta, y para quien ha dejado la impronta de algunos principios básicos que UPA tiene como organización agraria y como defensora de las cooperativas en forma de escrito con un sintético y certero “sin intermediarios”, como se puede leer en uno de los frontales de la cooperativa Ucogal, en Cabreros del Río.
