Cuando acabamos de comenzar agosto….los datos sobre incendios en Castilla y León en este 2026 son terribles. Afectada una superficie inmensa, con millones de árboles, tierras de pasto, fincas, poblaciones y sobre todo con un patrimonio material e inmaterial difícil de medir y cuantificar, pero cuyo valor es sin duda incalculable.
Ante la dramática situación que estamos atravesando en este 2026, que se suma a la vivida en los años anteriores, cuando el drama de los incendios nos viene golpeando de forma recurrente, UPA reclama actuaciones urgentes y valientes por parte de todas las administraciones. ¡ No podemos seguir así !
Castilla y León está siendo especialmente castigada por los incendios. El pasado mes de julio es un claro ejemplo. Y no es la primera vez que lo estamos, ni será la última. Pero más allá de llorar nuestra pérdida debemos asumir nuestra responsabilidad –cada uno la suya– para tratar de que esto no vuelva a ocurrir. Muchas cosas se están haciendo mal, en nuestra región y fuera de ella, que están contribuyendo a que los incendios forestales sean cada año más frecuentes, más dañinos y más difíciles de extinguir. Algunas de esas cosas escapan a nuestro control, pero otras sí están en nuestras manos, y no podemos demorar más ponerlas en marcha.
El problema de los incendios forestales crece año tras año. La ciencia lleva años demostrando que el calentamiento global es un hecho con consecuencias diversas, y una de esas consecuencias es que afrontamos veranos muy cálidos, muy secos y con condiciones climatológicas que convierten el campo en un polvorín tremendamente frágil ante el inicio de un fuego.
Parece evidente que, si el cambio climático es un factor crítico que agrava los fuegos, debemos luchar contra dicho cambio sin demora. La lucha contra el calentamiento global debe consistir en mitigación (de las emisiones) y adaptación a las nuevas condiciones que son ya un hecho patente. España es, además, un país muy vulnerable por nuestras características geográficas y climáticas.
La situación de los incendios año tras año ha llegado a un punto de gravedad que nos obliga a actuar de inmediato, a todos los niveles, pero especialmente a nivel político, pues es la herramienta de la que disponemos los Estados democráticos para resolver nuestros problemas. Y he aquí una de las claves: los políticos, de toda ideología, deben trabajar para hacernos más fuertes ante este drama, y no al revés. Deben cesar toda discusión inútil y ponerse a colaborar, con el asesoramiento de expertos y técnicos y escuchando a las organizaciones que representamos a la sociedad civil, para afrontar este terrible problema.
Necesitamos más presupuesto, bien gestionado y repartido, para hacer frente a los incendios. Debemos priorizar la prevención a la extinción, impulsando la limpieza de montes y de parcelas abandonadas, así como estableciendo cortafuegos, reservas de agua y mantenimiento activo del territorio. Es urgente mejorar las condiciones laborales de los y las profesionales de la prevención y extinción de incendios para disponer de equipos bien preparados. Hay que contar con los habitantes del medio rural en las labores de prevención, contando con la opinión y la experiencia de los agricultores y ganaderos, y de las organizaciones profesionales agrarias.

UPA Castilla y León es firme en sus posicionamientos. Ante una situación dramática como la que estamos viviendo, desde luego tenemos derecho a llorar nuestra pérdida, patrimonial y medioambiental, tenemos derecho a cabrearnos y sobre todo tenemos derecho a reclamar a nuestros representantes políticos que actúen ya. Sin excusas. Sin demora. Creemos que hemos llegado ya a un punto de inflexión.
Que nuestros hijos e hijas no puedan decirnos, dentro de unos años, que mientras discutíamos, Castilla y León se quemó entera. Frente a los bulos, ciencia. Frente a la discusión vacía, debate de propuestas. Frente a políticos que buscan la confrontación y echar la culpa al de al lado, denuncia y exposición pública por sus irresponsabilidades.
El medio rural lanza hoy este grito de socorro. Se nos está quemando la región, un año detrás de otro, y cada vez es peor. ¡¡¡¡Trabajemos juntos para afrontar este problema. No podemos permitirnos no hacerlo!!!!.