El boom de las renovables ha llegado al medio rural, y por lo tanto al sector agrario, desatando mucha controversia y una auténtica ofensiva y presión en busca de suelo rústico y en muchos casos productivo. Castilla y León está en el punto de mira de esta “usurpación” de terreno fértil para implantar plantas de generación eléctrica.
Y es que algunas de las macroempresas interesadas en instalar grandes huertos solares en nuestra región no están muy por la labor de desarrollar sus proyectos en cualquier tipo de suelo, cuestión ésta que es especialmente nociva para no pocos profesionales de la agricultura y ganadería de nuestra región.
Quede claro que en la Alianza UPA-COAG estamos totalmente de acuerdo con fomentar las energías renovables y limpias. Siempre lo hemos estado. Es evidente que hay que conseguir la producción de energías alternativas, pero no del modo que algunos pretenden, a costa de tierras dedicadas a la producción de alimentos.

Partimos de la base de que todo lo que sea de común acuerdo entre empresas y particulares es obvio que puede hacerse. Quien quiera poner placas fotovoltaicas y aerogeneradores en sus tierras que las ponga, pero no puede ser que a aquellos que no quieran se les obligue por las buenas o incluso por las malas a hacerlo, expropiándoles incluso sus terrenos.
Para resolver un problema de presente y futuro, tenemos claro que la Junta de Castilla y León debería regular por ley la implantación de infraestructuras de energías renovables evitando expropiaciones con fines económicos e industriales. En nuestra región hay mucho terreno no aprovechable para uso agrícola y/o ganadero, casi cinco millones de hectáreas, y es ahí donde debería instalarse la tecnología eólica y solar.
A día de hoy están abiertos varios expedientes de expropiación en nuestra región para implantar parques de placas solares en esta región. En estos proyectos ya se han autorizado expropiaciones y desde nuestro punto de vista esas autorizaciones llevan implícito el incumplimiento de la Ley Agraria.
Desde la Alianza UPA-COAG ya hemos hecho alegaciones a favor de los agricultores y ganaderos. Tenemos sentencias ganadas y vamos a seguir luchando por defender los intereses de quienes quieren seguir produciendo alimentos para la sociedad.
No nos negamos a la realidad de que es necesario desarrollar miles de megawatios de energía renovable en nuestro país y región en los próximos años que precisarán de decenas de miles de hectáreas de suelo rústico. Una cosa es eso y otra muy distinta es expropiar terrenos productivos de alimentos a quien no quiere vender o alquilar. Porque la posibilidad de producir alimentos es el patrimonio más importante de cualquier sociedad, también la de Castilla y León, y así es como se debe preservar.